La Navidad se va… pero la cocina se queda con las consecuencias.
Más horas de uso, frituras, guisos largos, pescado, vapor, grasa y olores que no siempre desaparecen solos.
Enero es el momento ideal para parar un segundo y hacer algo que casi nadie hace: resetear la cocina de verdad: No hablamos de pasar un trapo rápido. Hablamos de recuperar aire limpio y confort.
1. La cocina ha trabajado más de lo normal (y se nota)
Durante las fiestas se cocina más y durante más tiempo.
Eso significa más vapor, más grasa en suspensión y más trabajo para la campana.
Si ahora notas que hace más ruido, aspira peor o los olores se quedan más tiempo, no es casualidad. No suele ser un problema del producto: acostumbra a ser consecuencia de un uso intensivo sin mantenimiento.
2. El reset empieza por lo que no se ve: los filtros
Los filtros son los grandes olvidados… y los grandes responsables.
- Filtros metálicos
Retienen grasa.
Si están saturados, el aire no fluye.
Resultado: más ruido y menos extracción.
Enero es el momento perfecto para limpiarlos a fondo (lavavajillas o a mano, según modelo). Aquí es importante distinguir entre filtros metálicos estándar y sistemas de recirculación:
- Filtros de carbono
No duran para siempre. Tras las fiestas, muchos ya han superado las horas recomendadas. Un filtro agotado no neutraliza olores, aunque la campana esté encendida. - Sistemas avanzados (como plasma u otros sistemas regenerativos)
Requieren menos mantenimiento, pero también conviene revisarlos tras un uso intensivo. Funcionan de forma distinta, pero el objetivo es el mismo: devolver aire limpio a la cocina.
La recirculación funciona, pero necesita cuidados y un uso adecuado para rendir al máximo.
3. Ajustar el uso también es parte del reset
No todo es limpieza. También es cómo se usa la campana:
- Encenderla unos minutos antes de empezar a cocinar.
- Subir potencia en momentos clave (sellados, frituras, pescado).
- Mantenerla encendida unos minutos al terminar.
Esto ayuda a:
- Evitar que el vapor se quede en el ambiente.
- Reducir condensación.
- Mantener el aire limpio durante más tiempo.
4. Enero es el mejor mes para detectar si algo no va bien
Con la rutina de vuelta, es más fácil notar señales como:
- Ruido excesivo.
- Olores persistentes.
- Sensación de aire cargado.
Son pistas claras de que algo necesita revisión: filtros, instalación o hábitos de uso.
Detectarlo ahora evita arrastrar el problema todo el año.
5. Cocinar cómodo cambia la rutina
Una cocina que:
- No huele.
- No hace ruido innecesario.
- No acumula vapor.
Hace que cocinar vuelva a ser un gesto cotidiano, no una carga. Y eso, en enero, se agradece más que nunca.
En resumen
Después de las fiestas, el mejor propósito no es comprar nada nuevo, sino poner la cocina a punto:
- Limpia o revisa filtros (según tu sistema).
- Ajusta el uso de la campana.
- Detecta posibles problemas ahora.
- Recupera confort y aire limpio.
Es un reset sencillo… pero se nota cada día.
Descubrir más
Campanas extractoras integradas vs. decorativas: ¿Cuál es la mejor para tu cocina?
Los errores más comunes al instalar una campana (y cómo evitarlos)


Comentar